lunes, 17 de marzo de 2014

PASEO DEL ARTE

El pasado miércoles 5 de marzo, los alumnos de Segundo de Bachillerato del I.E.S. Segundo de Chomón viajamos a Madrid. Lo hicimos dos grupos: aquellos que eligieron el itinerario de Geografía,  y los que decidimos el de Historia del Arte (los que cursamos tal asignatura y  los alumnos de Proyecto de Investigación Integrado, pues compartimos profesora)
El programa a seguir durante esa mañana fue el siguiente: 1º) Visita guiada Obras Maestras en el Museo del Prado 2º) Visita a la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando 3º) Visita al Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía.
      En el Museo del Prado fue donde pudimos aplicar y conocer de primera mano lo aprendido en clase. Fue, quizás, la parte más interesante el viaje ya que siempre parece que se ve con otros ojos aquello que ya conoces o de lo que estás documentado. Recorrimos las galerías orientados por un guía que nos conducía hacia las denominadas Obras Maestras del museo. Éstas se nos fueron expuestas en orden cronológico, de tal manera que pudimos observar las influencias que unos artistas dejaron a otros, pues el arte no sería nada sin su historia.
El primer óleo que vimos -y digo óleo porque  en este caso es de especial importancia la utilización de esta técnica- fue el Descendimiento de Van der Weyden. Con tan solo un golpe de vista supimos identificar bajo que estilo se realizó, en qué lugar, cuando… Es un claro ejemplo de una  obra de uno de los pintores más sobresalientes de la pintura flamenca del siglo XV.  La tracería con la que son decorados los marcos de la pintura nos señalan el estilo predominante en Europa en el momento de su realización, el Gótico. Sin embargo, aunque ya sabíamos gracias a lo estudiado en clase que gracias a la nueva técnica del óleo los pintores pudieron alcanzar un enorme detallismo, nunca te llegas a imaginar hasta que lo observas en persona que se pueda plasmar tal grado de minuciosidad: cada uno de los hilos de las vestimentas, las arrugas de los rostros, las lágrimas… Los colores vivos son otro de los aspectos que es imposible que pase desapercibido: por su viveza, su variedad cromática…
Después llegamos a la sala en la que se encuentra el famoso Jardín de las Delicias, obra de un artista que se nos dijo en clase que era un fuera de serie, único, un autor aparte de los demás… El Bosco. Y sí, tal afirmación se queda corta cuando ves alguna de sus pinturas. En todas ellas demuestra tener una imaginación como ninguno que, como nos informo el guía, dejó su influencia que autores de épocas mucho más avanzadas (en Dalí por ejemplo). Se nos explicó la simbología de esta obra mientras nos perdíamos en la multitud de detalles, incontables, con los que no podríamos haber entretenido más que un buen rato.
Seguimos avanzando, hasta alcanzar las obras del Quattrocento. Pertenecientes a este periodo vimos por ejemplo la Anunciación de Fra Angélico, donde observamos todavía la influencia del Gótico Internacional, pues es una de las primeras obras renacentistas: predominio de la arquitectura, no dominio total de la perspectiva… Otras manifestaciones renacentistas que pudimos ver fueron: el Tránsito de la Virgen de Mantegna (como ejemplo de perspectiva lineal y de la que nos sorprendió su reducido tamaño), de Antonello da Messina el Cristo muerto sostenido por un ángel
También vimos algunas muestras de pintura del Cinquecento, aunque no muy detenidamente, El Cardenal de Rafael o la famosa copia de La Gioconda realizada por un discípulo de Da Vinci y  de la que se conoció no hace mucho que fue pintada a la vez que la original. Donde sí nos detuvimos más atentamente fue en las salas en las que se exponen muchos de los mejores ejemplos de la Escuela Veneciana: El emperador Carlos V, a caballo, Mühlberg y Dánae recibiendo la lluvia de Tiziano; El lavatorio de Tintoretto; obras también de Veronés… A través de éstas pudimos observar los rasgos que hacen únicos a la pintura de Venecia y que tanto influyeron en estilos posteriores: se comienza a percibir la atmósfera representada, demostración de alegría, el sfumato, el destacadísimo rojo veneciano…
Algún ejemplo de pintura manierista, que comenzó a romper con las estéticas más clasicistas del Renacimiento y a dar pie al estilo del Barroco como: Madonna del cuello largo de Parmigianino.
El estilo tenebrista y los fuertes planos de luz y sombra fuertemente contrastados que consiguió Caravaggio a través de muestras como David con la cabeza de Goliat tampoco se nos escaparon. Por su puesto la gran influencia que esta estética, junto a la representación del realismo sin grado alguno de idealización, tuvo en otros artistas era observable en multitud de obras como San Andrés de José Ribera, Arquímedes de este mismo autor…
Pintura Flamenca: El Duque de Lerma y Las tres gracias de Rubens. Ejemplos de pintura francesa del s.XVII: Embarco en Ostia de santa Paula Romana de Claudio de Lorena o Paisaje con tres hombres de Nicolas Poussín.
Sin embargo, el mayor asombro llegó al ver Las meninas de Velázquez porque: el aire parece haberse logrado representar en esa pintura, la personalidad de los personajes es captada, la pincelada enormemente suelta empleada que al alejarse desaparece y se sustituye por el detallismo… Otras obras de este autor cumbre de la pintura universal que también pudimos ver: retrato ecuestre de Felipe IV y del Conde duque de Olivares entre otras.
A Velázquez le siguió, por último, la obra de Goya y en concreto La  familia de Carlos IV, a través de la cual conocimos la personalidad de los borbones, el homenaje que Goya da con este cuadro a Veláquez… Pero lo más importante es que nos sirvió de preparativo para lo que la semana próxima al viaje daríamos en clase.
       Nada más salir del Museo del Prado nos dirigimos a la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, con el objetivo de conocer el trabajo de uno de los artistas más importantes de la actualidad, Bill Viola. Resultó al menos llamativo la facilidad con la que se encontraban integradas las obras del neyorquino con las de sus antepasados; una exposición muy acertada en mi opinión y que nos dio a ver el continuo avance al que está sometido el arte.
       Por último, nos dirigimos al Museo Reina Sofía, donde conocimos los artistas y principales obras que estudiaremos a lo largo de este trimestre. Pintores como Dalí, Monet, Picasso o escultores como Pablo Gargallo fueron algunos de los artistas de los que pudimos conocer sus trabajos.
 Me parece que con esta redacción sobre el viaje a Madrid queda claro el gran provecho que los alumnos sacamos de él. Un viaje para repetir, en el que lo estudiado a lo largo del curso parece nos permitió disfrutar mucho más de él.
Alfonso González Féliz de Vargas (2º BCS)

1 comentario:

  1. Buenísimos los dos artículos sobre el viaje. ¡Felicidades!
    Es como un cuaderno de bitácora paso a paso del día 5 de marzo.
    Vas leyendo. y es como si estuvieras leyendo y viendo el arte " in situ"
    Lo que muestra también la buena explicación y orientación que por parte de vuestra profesora tuvisteis.

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